viernes, 27 de abril de 2007

Catalina

Un restaurante pequeño, acogedor, bien regentado, pero quizás un poco sobrio, aunque de impecable factura.

Está situado en la parte alta de Barcelona, concretamente en la calle Anglí, 4, (93-206 17 91) Bajando a mano izquierda, justo antes de llegar a Vía Augusta. En este local, de no más de seis o siete mesas, encontraremos cocina de mercado, cocina catalana y a su vez creatividad en cada uno de sus platos. Con carta de invierno y carta de verano, en Catalina sorprenden con combinaciones de gustos imposibles, con maridajes interesantes y referencias destacables.

El arroz “illa de riu”, de boletus y cigalas, o el foie a la plancha con taten de manzana, ajos tiernos y pipas… son buenas alternativas… (para salir del foie, y romper la monotonía, también es muy recomendable el atún, o la presa ibérica. En pescados me decanto por el atún y el bacalao.

Su filosofía: “es la de hacer una cocina tradicional, bien hecha y adaptada a los medios, cocciones y gustos del siglo XXI, el mejor producto, buena técnica y mucho sentimiento en el quehacer diario”


Catalina: trato 8 - comida 8 - espacio 6 - relación calidad precio 7,9

jueves, 19 de abril de 2007

La Broche

Dos estrellas en la guía Michelín pueden significar mucho o muy poco. En el caso de La Broche, me decanto por la segunda de las opciones.
Decepción sería la mejor forma de describir lo que sentí. Una decepción que con toda seguridad para otros es entusiasmo y buen sabor de boca.

Si las estrellas Michelín las conceden por la puesta en escena de la sala, se merece tres. Si las conceden por la carta de vinos, no menos de tres, sin duda. Si fuera por el servicio, atento pero no molesto, educado pero no agobiante, las mantiene seguro. Ahora bien, si las estrellas Michelín se concedieran exclusivamente por la comida, no le dejaría ninguna.

Como he dicho, la puesta en escena es inmejorable. Un carro de aceites de denominaciones de toda España, fuertes, intensos, aromáticos.., Una selección de sal para combinar a la altura. Los panes de elaboración propia, al mismo nivel (no pregunté si había alguno para celíacos), y la carta de vinos... impresionante! Romane Conti, Petrus, Chateau Margaux... puedes encontrar lo que quieras desde 30 o 40 euros hasta más de 6.000...

Pero la comida... decepcionante. Tengo que decir que criticar habiendo ido sólo una vez, no es de recibo, aunque también creo que dado que el precio medio pasa con mucho los 100 euros por persona, me puedo permitir la licencia. De primero las gambas con butifarra catalana. Nada sorprendentes, nada más allá, anodinas, sosas... normales, algo que no puedes permitirte en un restaurante como este. De segundo... no recuerdo si era lubina salvaje o mero... con una muselina de ajo quemado, el "all cremat" catalán. Repetitivo, hasta tres y cuatro horas después.
Seguro que son muchos los seguidores acérrimos de Sergi Arola, pero yo no soy uno de ellos. He probado también el restaurante Arola, situado en el Hotel Arts de Barcelona. Donde sí pedí el menú degustación, y donde la decepción fue similar a la que tuve al salir de La Broche.


La Broche: trato 8 - comida 4,5 - espacio 8,5 - relación calidad precio 5,5 - vinos 9,5

Nagomi

El propietario de lo que podríamos considerar el restaurante japonés más caro de Barcelona, el Yashima de Josep Tarradellas 145, ha decidido abrir un nuevo local, asequible para más bolsillos que su hermano mayor.

Este nuevo local, llamado Nagomi, pretende reproducir fielmente el concepto de taberna japonesa. Situado en la calle Muntaner 231, entre Travesera y Diagonal, este restaurante ofrece una carta extensa, con platos tradicionales japoneses y alguna aproximación a la fusión entre oriente y occidente.


El local no tiene entrada directa desde la calle, entras a través del portal de la casa situada en el número 231, hecho que hace que muchos pasen de largo sin reparar en él. Teniendo en cuenta que el On Sushi es para mí unos de los paradigmas de la comida japonesa, reconozco que la carta del Naguri es más extensa y variada.

Además, siguiendo fielmente el modelo que llevó al Yashima a ser un éxito a pesar de su elevado precio, en el Nagomi también han montado una barra en la que cocinan frente a ti, preparando el sushi y el sashimi a pocos centímetros de tu plato. Las brochetas también son una de sus especialidades.

Para una cena rápida antes de ir al teatro o al cine, puede ser una buena alternativa. También para una cena tardía antes de salir a tomar una copa al Berlín que está a 15 metros o pasar a mayores entrando al Luz de Gas, que se encuentra justo enfrente.

Nagomi: trato 6 - comida 7,8 - espacio 6 - relación calidad precio 6,9

Belvedere


En el Pge. Mercader, en pleno centro de Barcelona, este histórico local de cócteles ha decidido ampliar su oferta con una carta sencilla pero muy pensada. Un espacio con seis mesas, que su dueño monta con el mismo mimo con el que hace los cócteles. En la cocina, su mujer se desenvuelve con maestría. La caza, como el ciervo, y los productos de mercado, comprados cada mañana son las estrellas a la hora de componer cada uno de los platos.

Con estas premisas, encontramos desde unos huevos fritos con angulas a un steak tartare francamente trabajado. El Foie, una de mis debilidades, es un micuit en terrina, una opción interesante como entrante a compartir. Antes de empezar y mientras esperamos a nuestros acompañantes, un vermú de la casa hecho por ellos o un Dry Martini pueden hacer más breve la espera. La carta de vinos, a pesar de no ser extensa, tiene tres o cuatro referencias nada desdeñables. Tan sólo un pequeño reproche, sería interesante introducir en la carta algún guiño a las DO Priorat o Montsant.

El local está abierto tanto a mediodía como por la noche, que podremos alargar en la barra de la coctelería hasta altas horas de la madrugada. En primavera la terraza que hay frente a la torre que alberga el Belvedere es un espacio fantástico para dejar pasar el tiempo y desconectar del ajetreo diario. Dado lo pequeño que es el local, reservar es una buena idea. 93 215 9088

Belvedere: trato 8 - comida 8,2 - espacio 7 - relación calidad precio 7,6