Un restaurante pequeño, acogedor, bien regentado, pero quizás un poco sobrio, aunque de impecable factura.El arroz “illa de riu”, de boletus y cigalas, o el foie a la plancha con taten de manzana, ajos tiernos y pipas… son buenas alternativas… (para salir del foie, y romper la monotonía, también es muy recomendable el atún, o la presa ibérica. En pescados me decanto por el atún y el bacalao.
Su filosofía: “es la de hacer una cocina tradicional, bien hecha y adaptada a los medios, cocciones y gustos del siglo XXI, el mejor producto, buena técnica y mucho sentimiento en el quehacer diario”


